Lo Que Dicen Nuestros Niños

Una situación preocupante en Colombia es el hecho de que niños y adolescentes cuyos padres fueron asesinados por paramilitares son ‘adoptados’ por desconocidos o por miembros de estos grupos amados. La justicia colombiana identificó dos casos y en uno de ellos el niño pudo regresar a su familia. Además se presentan datos sobre el robo de niños, el desplazamiento forzado de comunidades y delitos de genocidio con el objetivo de denunciar la situación de Colombia y pedir que las autoridades nacionales e internacionales de derechos humanos actúen para proteger la infancia y la adolescencia del país.  Este es una de los tantos abusos que sufren los niños y niñas, sin embargo todos los días nos encontramos con casos que pueden ser la historia de niños y niñas que vemos en la calle y no nos detenemos a pensar las causas o circunstancias que lo llevan a trabajar en la calle. Por eso buscamos sensibilizar a través de testimonios sobre la dura realidad que deben afrontar los menores de edad de nuestro país

A continuación les compartimos el testimonio de uno de los niños colombianos beneficiado con el programa Proniño, que nos anima cada día a seguir transformando por medio de CJCF el futuro de nuestros niños y niñas. En sus palabras encontramos dolor por las situaciones que vivió en el pasado, pero ahora se alegra por encontrar un lugar donde ha podido aprender muchas cosas que le permiten vivir mejor su niñez.

Yo comencé a trabajar cuando tenía 9 años, ayudaba a mis papás con los gastos de la casa, vendiendo dulces en las calles y con lo que ganaba los fines de semana compraba mis cosas. Me sentía muy mal porque en la calle me tropezaba con personas malas que me la ‘montaban’ por ser un niño y a veces no vendía todo; al principio me sentía feliz de trabajar con mi papá porque estaba más tiempo con él, pero después me aburrí y lo que quería era jugar con los ‘pelaos’ que vivían cerca de mi casa e irme para el colegio sin estar cansado de tanto aguantar sol y lluvia que lo que hacía era darme gripa y me aprieto mucho (dificultad para respirar), mi abuela dice que es por eso. Estuviera en sexto de bachillerato ahora, pero cuando hacia tercero de primaria me retiraron del colegio porque en mi casa no había plata para nada ni para comer, en el colegio no me iba muy bien porque me distraía muy rápido y me daba pena pasar al tablero por miedo a equivocarme. Ahora tengo 12 años y desde que entré al Programa Proniño ya no trabajo, me gusta porque nos llevan a paseos, estoy en el Club de danza y practico Capoeira y también porque yo nunca había tocado un tambor y aquí aprendí”.

Maikol Andrés Vizcaino. Beneficiario 12 años Barranquilla. (Tomado del Boletín Uno CJCF 2011)

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Acerca de juntosconstruyendofuturo

Somos una organización que gestiona proyectos sociales bajo los parámetros de la ley de infancia, adolescencia y juventud a través de alianzas públicas y privadas, con un equipo humano comprometido y altos estándares de calidad, con el fin de contribuir al desarrollo integral de la niñez y la juventud en condiciones de vulnerabilidad.
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